Coca-Cola Paresa fue galardonada por cuarto año consecutivo como uno de los “Empleadores del año” en Paraguay. Te presentamos las historias de tres trabajadores que representan el espíritu de la Compañía en el país.

El cumplimiento de la seguridad social, el bienestar de los trabajadores y el desarrollo y progreso de los colaboradores. Esos tres pilares de acción fueron las claves para que Coca-Cola Paresa obtenga por cuarto año consecutivo el premio a “Empleador del Año”, entregado por el periódico 5 Días.

El 2020 fue un año con muchos desafíos. Y los organizadores del premio aseguran que, más que nunca, el galardón reconoce los esfuerzos en materia de calidad del trabajo de Coca-Cola Paresa, que emplea directa e indirectamente a más de 25.000 personas en el país. Por eso, conversamos con tres colaboradores para conocer sus historias y el orgullo que sienten por formar parte de la familia de la Compañía. 


Fátima Núñez y una gran responsabilidad

Fátima Núñez tiene 28 años, es licenciada en Ciencias y Tecnología de Alimentos, forma parte de la embotelladora desde agosto de 2017, y actualmente ocupa el cargo de Coordinadora del Sistema de Gestión de Calidad de Coca-Cola Paresa, una gran responsabilidad de la que está orgullosa. 

“Mi selección fue una gran satisfacción, una felicidad enorme”, cuenta la joven, que vive en Ñemby, la misma ciudad en la que está asentada la embotelladora: “Desde chiquitita pude ver cómo la empresa fue creciendo, y por eso toda mi familia está muy feliz de que pueda trabajar aquí”, cuenta.

Fátima es responsable del sistema de gestión integrado de la embotelladora y de dar seguimiento al proceso de acciones correctivas que surjan en pilares como la calidad, la inocuidad, el ambiente, salud y seguridad ocupacional.

Fátima Núñez.

Entre las satisfacciones de trabajar en Coca-Cola, Fátima destaca la oportunidad de ser promovidos y el espíritu de sana competencia. “Trabajamos enfrentando retos y enfocamos nuestra energía a los nuevos desafíos que se pone la empresa todos los años”, asegura. 

Y en cuanto a sus vivencias personales, Fátima se remonta al Día de la Amistad del 2020. “Jugamos al ‘amigo invisible’. Al comenzar, un compañero me pidió que por favor le compre un regalo a su ‘amigo invisible’ porque él iba a estar de vacaciones. Accedí, sin saber quién era.  Cuando llegó el momento de la entrega de presentes, me dijo que su ‘amiga invisible’ era yo. Es decir, me compré un regalo a mí misma sin saber”, cuenta a carcajadas.

Y tras esa sonrisa, se apresura a decir que se siente feliz de “integrar la gran familia de Coca-Cola porque estoy rodeada de personas altamente decididas a lograr sus metas, con objetivos ambiciosos que nos ayudan a mejorar”.

Óscar Portillo y el desafío de enfrentar los cambios

Óscar Portillo tiene 29 años, es ingeniero comercial y licenciado en Administración de Empresas. Forma parte de Coca-Cola desde marzo de 2018 y actualmente es Jefe de Ventas del departamento de Ñeembucú y Misiones, donde se encuentran los centros logísticos de la Compañía. Durante la pandemia le tocó liderar un proyecto especial: el de home office o teletrabajo. En ese rol, supervisó que a ninguno de sus compañeros le faltaran herramientas para poder cumplir con sus tareas desde el hogar.

Óscar Portillo, Jefe de Ventas de los departamentos de Ñeembucú y Misiones. 

Para Òscar, lo más importante como colaborador de la empresa es trabajar como una familia: “Es un equilibrio perfecto entre armonía, un clima ameno y competitividad profesional”, sostiene.

Y es precisamente esa necesidad de estar en constante movimiento la que le dio a Óscar una de las cosas más lindas que guarda de Coca-Cola, casi desde el día de su ingreso: un amigo llamado Antonio Borja, antiguo colaborador de la embotelladora.

“Una vez nos tocó viajar a Córdoba, Argentina. Tenía que elegir a una persona que me acompañe y elegí a Antonio. Me contó que era la primera vez que se iba a subir a un avión a sus 60 años. En ese sentido, Paresa da oportunidades que marcan de por vida”, celebra Óscar.

Nicolás Solís y el espíritu solidario

Nicolás Solís tiene 29 años y es licenciado en Administración de Empresas, Comercio Internacional e Ingeniero Comercial. Se incorporó a la embotelladora en julio de 2016 y se desempeña como jefe de Proyectos y Forecasting.

“Básicamente me encargo de la estimación de demanda, volumen, precios y descuentos. Inicio mi día con un control de calidad, de logística y de estimaciones de venta, que sirven para producir y definir las metas de ventas”, relata.

Nicolás Solís, jefe de Proyectos y Forecasting de Coca-Cola Paresa. 

Como sus compañeros, confirma que el espíritu de competitividad y las oportunidades de crecer son los factores más atractivos que ofrece este trabajo. “Los compañeros están contentos cuando alguien asciende, eso lo festejamos entre todos. Hay buena dinámica entre generaciones”.

Y ese espíritu de solidaridad entre pares también marca una anécdota que Nicolás insiste en destacar, de cuando en el interior del país hubo crecidas e inundaciones. “Era difícil abastecer con nuestros productos a algunas zonas. Pero a los fleteros soportaron la adversidad. Colocaron la mercadería en una canoa y ellos mismos la remaron para entregarla a los puntos de venta”.