En un Día de la Madre diferente, conocemos las historias de dos madres que forman parte de Paresa –embotelladora de Coca-Cola en Paraguay-, como un homenaje de la Compañía a todas las madres paraguayas.

“Lo que aprendí en Paresa –embotelladora de Coca-Cola en Paraguay-, y lo que se replica en el vínculo familiar, es el trabajo en equipo. En mi familia, con mi esposo y mis dos hijas, tenemos que estar bien para que el equipo funcione. Si surge algún problema o dificultad, los otros que están bien tienen que sostener al que está mal”. Así reflexiona Griselda Cabrera, Jefa de Seguridad Alimentaria de Coca-Cola Paresa, en la previa del Día de la Madre.

Y es que Ana Gabriela, de 19 años, y Florencia Aramí, de 15, son las razones de una felicidad enorme para Griselda. Y el equipo que ha formado junto a su familia también. Por eso, Griselda, que trabaja hace 21 años en la Compañía, destaca que muchos de los valores que ha aprendido en su vida laboral también se han visto reflejados en su núcleo familiar, como la unión para salir adelante.

En ese equipo, cada parte es fundamental, y la confianza es la que los une. “Por ejemplo, Florencia es la administradora de la familia, y por eso le pasamos nuestros ingresos y gastos para que lleve un registro. A mi esposo y a mí nos costó llegar a este nivel de planificación financiera, en cambio ellas ya van a vivir en un entorno de objetivos, metas y planificación”, celebra Griselda.

Y así como ella transmite el amor de madre y la experiencia a sus hijas, Griselda afirma que también ellas le enseñan a ser mamá. “Ser madre es un continuo aprendizaje, en el que se continúa aprendiendo a lo largo de la vida”, dice.

Por eso, en este Día de la Madre tan diferente a otros, Griselda elige celebrar la vida. “Disfrutamos la vida de las abuelas, mi mamá y la mamá de mi esposo, es una fiesta”, contesta Griselda con una emoción evidente.

Griselda Cabrera, Jefa de Seguridad Alimentaria de Coca-Cola Paresa, junto a sus dos hijas.

El camino de crecer juntos

Cynthia Erico, Subgerente de Ventas de Coca-Cola Paresa, es mamá de Vanessa y Valeria, de 28 y 23 años, y abuela de Facundo, de 10 años. En su familia lo que más prevalece es la independencia, pero con la fortaleza de la unidad.

“Mis hijas me enseñaron a conocer mi potencial dentro del sacrificio. Se disfruta el camino de crecer y el sacrificio de ejercer un doble o hasta triple rol dentro de la familia. Los hijos te exigen tiempo, dedicación, ocupación y había días duros. Ellas me enseñaron cómo equiparar todo eso”, sostiene Cynthia al hablar sobre su rol de madre.

Como mamá, lo más importante para Cynthia es que sus hijas marquen siempre el camino de su independencia; en ese recorrido, ella busca posicionarse como una luz que las ayude a encontrar soluciones.

“Yo era como un libro de consultas para ellas, como era muy práctica cuando había un problema, ellas me tenían como su tabla de soluciones. Ahora que son grandes, con el papá, solemos decir que ‘misión cumplida’. Colaboran con nosotros, son responsables e independientes económicamente”, añade Cynthia con orgullo.

Y en este Día de la Madre, Cynthia cuenta que, como hay dos mamás en la familia, su hija Vanessa y ella preparan regalos para entregarse mutuamente, además de compartir un almuerzo todos juntos. “Celebramos a todas las mamás con un rico asado”, concluye risueña.

Cynthia Erico, Subgerente de Ventas de Coca-Cola Paresa, junto a sus dos hijas.