Desde hace 30 años este vendedor recorre las calles de San Lorenzo y Capiatá con el mismo entusiasmo del primer día, forjando lazos de confianza y respeto con los almaceneros que visita cada día. Te invitamos a conocer su historia.

Eligio Manuel Zárate vive en Capiatá con su esposa, Marta Elizabeth, con la que está casado hace 30 años y con quien tiene tres hijos. No sólo mantiene lazos duraderos en su vida personal: este año también festeja su 30 aniversario en Coca-Cola Paresa, embotelladora de la Compañía en el país: “Es casi toda una vida. Mis actividades están muy definidas: cubro parte de la ciudad de San Lorenzo, el barrio San José y el barrio Fátima; y también parte de Capiatá. En promedio, visito 55 clientes por día, de un total de 270 en mi cartera”, dice.

En cada uno de esos locales, Eligio anota la mercadería que debe reponer, ordena los envases dentro de los refrigeradores de Coca-Cola Paraguay y verifica que todas las cartelerías de las promociones estén bien visibles dentro y fuera del almacén. Además, a lo largo de estos años ha forjado estrechos vínculos con los clientes a los que asiste.

Para Eligio, el buen vínculo con sus clientes es la base de su trabajo

Las claves de su trabajo

Eligio cuenta con una gran trayectoria como vendedor, por eso, casi naturalmente, explica cuáles son las claves para ganarse la confianza de clientes nuevos y frecuentes: “La presentación del vendedor es imprescindible, debe estar bien equipado y uniformado. También es importante ganar la confianza rápidamente del cliente, tratarlo con amabilidad, reconocerlo por su nombre. Recién entonces es posible que cada uno ponga en práctica su técnica de venta, hacer sus ofrecimientos”, destaca.

Eligio cuida cada detalle de los productos de Coca-Cola exhibidos en una despensa. 

En 30 años, Eligio cosechó muchas anécdotas, que también son parte importante de su extensa historia en la empresa. “El primer recorrido lo hice con un compañero que ya tenía mucha experiencia, muy exigente, muy buen vendedor. Pero ese día hubo una lluvia torrencial, que era como para decir ‘me arrepiento de este trabajo’. Sin embargo, esa fue una prueba de fuego para iniciar en la empresa, para salir siempre con la misma energía”, recuerda.

 “Esos primeros días de prueba estaba muy atento en hacer las cosas bien. Con toda esa presión, un día entré a un negocio, y en el afán de ayudar perdí el equilibrio y la mercadería que llevaba cayó contra un mostrador de vidrio que se rompió completamente. Pensé que ese era mi último día en la empresa, pero mi supervisor me tranquilizó, me dio unas palmadas en el hombro y me dijo que la empresa se haría cargo de todo”.

Con su jubilación a la vuelta de la esquina, Eligio ya empieza a extrañar anticipadamente el trabajo en la empresa. “Todo lo que forjé es gracias a mi trabajo en Coca-Cola. Me siento feliz, contento y agradecido por todo”, finaliza.

Como Eligio, más de 25.000 personas integran de manera directa e indirecta nuestra cadena de valor en el país, que incluye, entre otros, a choferes, operarios, repositores y almaceneros.

Si tenés un negocio y querés ser cliente, tenemos un equipo listo para atenderte. Llamanos al *2622 opción 1 o escribinos al 0991 455 000